jueves, 3 de marzo de 2016

Curitiba, la capital del estado de Paraná!






El señor que conocí en Rio (Henrique) me había convidado a que lo visité en la ciudad que él vivía, Curitiba (una ciudad que se encuentra en la región sur de Brasil). Luego de Rio, había ido a São Paulo a la casa de una tía... ahí, estaba ella con mi abuela (de parte materna), su hijo (o sea primo) y la pareja de ésta. Pero tuve un problema al llegar ahí... no hablaban portugués. Yo había venido a Brasil a practicar el portugués que había aprendido en clases... así mismo, saber el portugués real... el informal, aquel que se habla en las calles... y pues, estar en una casa donde sólo se habla español, pues no. 

Ante esto, le comentó a Henrique y él me dijo que venga para Curitiba, pues él vive en una pensão (que diferenciándolo con el español, es una casa donde se alquila cuartos) y podía hablar con la dueña para alquilarme un cuarto. Esto era bueno ya que de ese modo practicaría portugués, pero a la par, dudaba mucho... no tanto por el hecho de que no conocía muy bien al señor éste, sino porque el modo de hablar de  la región sur de Brasil es diferente al que se escucha en las canciones o se ve en la televisión... pero era eso o quedarme frustrado en São Paulo por no poder practicar mucho portugués. Así que, ni soso ni perezoso, hice mis maletas y me fui para allá.

Curitiba ess una ciudad pequeña (en comparación de São Paulo o Rio de Janeiro), pero muy bonita y muy limpia (otra vez, en comparación de São Paulo o Rio). El medio de transporte es organizado... o al menos esa fue la impresión que me dio. El clima no es tan caliente como en São Paulo o Rio. Es verde... tiene parques, bosques. Lo malo, no tiene playa. El litoral se encuentra a 100 km de ahí... cosa ruin, porque a mí me gusta caminar por los malecones y sentir el aroma a mar (como Lima queda en el litoral del pacífico).

En fin, la primera vez que fui al centro de la ciudad, tomé un bus turístico que me llevó por los principales puntos: El costo fue de R$ 35,00 y te daban 5 tickets, pues permitía bajarse en hasta 4 lugares y luego volver a tomar otro bus de la empresa sin pagar más. Yo me bajé en el jardin botánico, la opera de Arane y el parque Tanguá. De ahí con Henrique, hemos ido a los diferentes parques... el que más me gustó fue el bosque del papa Juan Pablo II... además que al costado se encontraba el museo Oscar Niemeyer que es el arquitecto más famoso de Brasil, pues fue quien diseño Brasilia en 5 años.

Debo decir que la manera de hablar, así como en cualquier idioma y en cualquier lugar, es diferente... la forma de hablar en Rio es más abierto, por ende un poco más entendible... en São Paulo es más pujado, como que no tan abierto como en Rio... pero en Curitiba, su forma de hablar es más cerrada por ende me costó un poco entenderles al comienzo. Cada vez que escuchaba a alguien hablar, me parecía que hablaba en holandes u outro idioma europeo, pero ahora ya me es más fácil entenderles. Lo bueno, también, es que Henrique me explicaba las palabras que no entendía y cómo era la manera de hablarlas.

En el carnaval hubo un desfile en la noche y me gustó, pues fue el primer desfile de carnaval que asistía (en mi ciudad no es así). Fue en una avenida del centro, por ende fue gratis... aunque comentándolo con las personas, me dijeron que aquel era pequeño en comparación de otras ciudades de Brasil. Luego el domingo hubo una caminata zombie... toda la gente, se había disfrazado o simplemente pintado el rostro con tal que pareciera un muerto viviente. Realmente fue interesante ver que familias enteras asistieron al evento... recuerdo ver a una pareja disfrazada y a la niña, la habían disfrazado y pintado como Chuckie.


Discotecas de Curitiba!

Como era de esperarse, asistí a discotecas de ambiente (gay) por aquí... fui a 2, una más o menos, pero la otra debo decir que fue la mejor. Pequeña, pero acogedora. No muy cara y sobre todo con chicos bien parecidos. Debo aclarar que, muy al contrario que las personas piensan, Brasil no es una ciudad de gente morena... en Rio hay una mixtura total (al igual que en Perú y en toda latinoamerica), sólo que en la región sur hay más gente blanca porque la gran mayoría son descendientes de europeos que migraron para esas tierras. Aclarado este punto, continuo.

Lo que me gustó de dicha discoteca fue la música que no era mixturada (mezclada). En su mayoría pop... aunque también ponían funky lo que vendría a ser el reggaeton brasilero. Pero lo que me dejó sorprendido fue la putaría que hay en el lugar y no habla de putaría de que se ponen a 'tirar' (tener relaciones sexuales) ahí... o bueno, no que yo haya visto... sino que, la cosa funciona así: uno está caminando, ve a alguien que le gusta, si este lo mío, se besan (sin preguntar, sin nada) y luego, sigue su camino. En dicha discoteca no sólo van gays sino que heteros también por lo que las chicas son las que salen ganando generalmente. Una vez conocí a una chica quien me llevó a su grupo... una de sus amigas, simplemente preguntó a un chico si era hetero y se empezaron a besar para luego cada quien seguir su camino ¡Qué loco!


Mi día a día!

Como comenté más arriba, alquilé un cuarto en la pensão... todas las mañanas acompañaba a Henrique en su trabajo que consistía en entregar piezas de carros o motos a las distintas distribuidoras que habían por la ciudad. Él preguntó a sus conocidos por si conocían de algún empleo para mí, pero todos le dijeron que no... principalmente fue porque yo no tenía papeles. Por eso lo acompañaba y ayudaba en lo que podía. 

Ya en casa, a veces, me iba de bicicleta a dar una vuelta para luego regresar y preparar mi cena. Para el almuerzo ibamos a comer a un restaurante de la gobierno que costaba R$ 2,00 el plato, por lo que no tenía que preocuparme en esa parte... excepto a la hora de cenar que ahí sí tenía que cocinarme yo mi comida. Mas había un problema, no había gas. Había una cocina, pero no gas. Es por ello que tuve que ingeniarmelas para cocinar en una olla arrocera, el microondas y freir en una sanduicheira.

Hoy por hoy, esta experiencia se acaba, pero me llevo el recuerdo de una ciudad que aunque fría (en comparación de las otras ciudades que estuve) fue muy bonita para mí!


"Metralhadora"
(una canción del género funky)





Momento de quiebre!






Si me hubiesen preguntado cómo pensé que acabaría el 2015, sin duda, jamás hubiera imaginado que acabaría de la forma que acabó: en una depresión que me llevó a migrar (por un tiempo) a tierras extranjeras. Fue bonito pasar año nuevo en Rio de Janeiro... una experiencia que pocos tienen (o al menos de los que yo conozco). También, fue una suerte haber encontrado gente con quien pasar... la verdad, pensé que la pasaría solo. Pero no todo fue emoción en Rio... hubo momentos de soledad, de reflexión, de depresión... depresión por recordar los acontencimientos pasados... por los hechos que me hicieron ir allí.

Fue una noche que me encontraba por la avenida de las Américas en Copacabana... estaba solo, con la sonrisa invertida, caminando por aquel lugar. La gente pasaba... muchos de ellos acompañados por familiares o amigos... otros haciendo ejercicios... y yo lamentándome como de costumbre. El rechazo de Kevin, la familia, los estudios, la profesión y el trabajo... todo, todo se me juntó. En fin, fue solo un momento... eso no evitó que conociera lo que fui a conocer: El Cristo Redentro, sólo para dar un ejemplo.

Luego fui a São Paulo a casa de una tía. Pero las cosas no fueron del todo bien. No es que tuviera problemas con ella sino por otras razones que no quiero ahora comentar. Después de ello, me fui a Curitiba (otra ciudad al sur de São Paulo), el señor que conocí en Rio me convidó y ahí... pues ahí practiqué lo que fui a practicar: el portugués. Hubo momentos depresivos también... pero también momentos bonitos. Curitiba tiene chicos muy simpáticos... aunque ello no hizo que olvidase (del todo) a aquel muchacho. 

En fin, hoy, leyendo antiguos posts recuerdo con nostalgia el pasado... me pregunto qué hubiera pasado si las cosas hubiesen sido diferentes. Qué hubiese pasado si hubiese hecho ciertas cosas o si otras hubiesen salido como yo queria que salieran. No hablo por el año pasado sino por años anteriores. Como con L... por qué caí en esa depresión... o con Daniel, porque me encapriché tanto por él que no vi a otros a mi alrededor. Mas luego pienso, qué tontería añorar algo que no ocurrió.

Mis amigos... mis mejores amigos... a veces siento que no me entienden. Creo que porque me hago el duro se olvidan que tengo sentimientos. Que si me golpean, siento dolor... que si me cortan, sangro... que si me hieren, lloro. No sé por qué somos amigos. Pero a la par, ese par me hace sentir especial... y soy feliz los momentos que podemos estar los 3 reunidos. También están mis amigas... no es que no me sienta bien al lado de ellas, al contrario, me siento de puta madre; pero es sólo que entre chicos uno se siente mejor porque puede ser quien es. En fin, tengo saudades de ellos... pero más de perras (mascotas).

Mi viaje ya va a terminar... debo volver a mi realidad. ¿Tengo miedo? No sé... ¿Me he relajado en este viaje? Pues sí, no me puedo quejar... pero es porque no me he enamorado. Cuando me enamoro estoy perdido, pues mi deseo se desborda en límites que no puedo controlar. ¿Me enamoraré cuando vuelva a Lima? Espero que no... ¿o sí? En fin, allá se sabrá!





Qué tontería... 
¿cómo se puede echar de menos algo que no ha ocurrido?

viernes, 19 de febrero de 2016

Primer mes en Brasil III






El día siguiente (Domingo), Henrique fue a buscarme temprano al hostel... la argentina me 'pasó la voz' (despertó) ya que yo aún no había despertado, pese haber puesto la alarma en mi 'celular' (móvil). Le dije que me esperará, pues iba a tomar desayuno ya que era gratis en dicho hostel... lo malo, que lo servían hasta las 10am (con lo que a mí me gusta levantarme tan temprano jaja). En fin, luego me acompañó a comprar el chip para 'celular' y lo registré con su CPF. Después de ello, fuimos al centro, pero todo estaba cerrado... parecía una ciudad fantasma - en Brasil el comercio cierra domingos - por lo que nos fuimos a conocer el estadio Maracanã.

Debo decir que me decepcionó un poco... el estadio no era tan grande como yo pensé... para dar un tour dentro costaba R$40, pero ninguno de los dos quiso pagar. Entonces, lo acompañé a la 'Rodoviária' (estación de buses) para que compré su pasaje a Curitiba. Total compró uno que saldría a las 18.30 por lo que me enseñó cómo volver a Botafogo. Me acompañó en el trayecto y luego de almorzar, tomamos un bus para Niterói - otro município del estado de Rio. 

Dado el momento, fuimos a la Rodoviária donde me despedí de él y agradecí por todo. Él me convidó para ir a Curitiba - "você vai gostar muito dessa cidade" - y yo dije que lo pensaría. En fin, él se fue y yo me regresé al hostel. Algo que me gustó mucho de Botafogo es que aún de noche hay gente en los alrededores... al dar la vuelta de donde quedaba el hostel donde estaba, había como bares donde los turistas se sentaban a beber. No me pareció buena idea estar solo ahí por lo que decidí al hostel, no sin antes comprar un típico "cachorro quente" del lugar (perro caliente - pan con hot dog relleno de una salsa especial, cebolla y milho).

Ya en el hostel me puse a hablar con un argentino a quien le pedí que me convidara un cigarro... luego se nos unió la chica que atendía en la noche, una colombiana. Me despedí de ellos y me senté en el lobby mientras aprovechaba el wifi del lugar. En ese momento, quise salir a la discoteca que había querido ir para año nuevo, pero ya era pasada la medianoche... sin embargo, le pregunté a otro que atendía ahí, un moreno que sólo hablaba portugues, quien me dijo que los buses ahí funcionan toda la noche... sólo que demoraba.


Ficando em Le Boy!

Salí del hostel cerca de la 1 de la mañana... sí, tuve que esperar un poco hasta que el bus llegara... pero finalmente lo abordé y fui a aquella balada. (*Un alto aquí: Los motoristas, es decir choferes, de los buses... conducen como locos... en serio, eso no fue subir a un bus, sino subirse a una montaña rusa). Llegué a Le Boy donde había poca gente haciendo fila para entrar... pagué la entrada, R$20 y entré a ver qué tal era el lugar. 

Recuerdo que ni bien entré vi a un chico bien simpático... me pareció el más simpático del lugar... o bueno, era así porque me hacía recordar a un compañero de clase, no sé por qué me encantará hacer este tipo de cosas. En fin, la pista era pequeña y ponía pura música brasilera... no había mucha gente, pero la que había, sí era bien parecida. Fui a la barra a comprar una cerveza y la tomé mientras contemplaba a la gente bailar. Colocaron música que yo conocía (como "Balada Boa" de Gustavo Lima, por ejemplo) así que prometía el lugar.

Luego de ir al baño, vi que la gente bajaba por las escaleras... me animo a bajar yo también y me doy con la sorpresa que abajo era la verdadera fiesta. Una pista grande en un espacio grande. Hombres bailando, muchos de los cuales sin camisa... muchos de ellos bien parecidos. La música era electrónica... género que no gusto mucho, debo decirlo. Subi por unas escaleras que daban detrás del escenario... no había nada ahí, así que retorné. Fue en ese momento que empezó el show de drag queens.


El sótano de Le Boy


Generalmente no gusto de ver ese tipo de show, pero debo decir que ese fue el mejor... me encantó, sobre todo, cuando colocaron la canción "Es una pasiva" (parodia de "girl on fire") y la drag señalaba a alguien del público. Creo que yo era el único que entendía a la perfección la letra de dicha canción jaa. En fin, el show estuvo bueno... pero cuando acabó, yo volví arriba ya que lo mío es más música latina.

Me puse en cierto modo a danzar en uno de los espacios y no fui el único que lo hizo. Ya pasada las 4 de la mañana vuelvo abajo... subo nuevamente a la parte que daba atrás del escenario y mi sorpresa fue ver hombres que estaban 'transando' (teniendo relaciones). A vista y paciencia de muchos curiosos (bueno también la luz era ténue) tenían sexo oral y eso no fue todo... en cuestión de minutos, el lugar se lleno de hombres. No voy a negar que no aproveché la situación para tocar, pero nada más... muchos de ellos empezaron a 'tirar' y sin 'camisinha' (condón). Yo entre mí dije "Sí, el brasilero tira con cualquiera".

Perdí la noción del tiempo... pero es que en verdad, hombres guapos... realmente guapos... iban a tirar ahí. Algunos se dejaban tocar, otros no... pero en su mayoría sí. En eso, un chico que estaba sin camiseta se me acerca y me besa... dirige mi mano a su miembro y toca el mío... mas al ver que yo no estaba erecto (y cómo estarlo si hacía un calor de los 'mil diablos'), me dejó. En fin, luego de curiosear, decidí que ya era hora de retirarme... salí de ese lugar y la pista de baile estaba casi vacía. Salí de la discoteca... tomé el metrô y me fui al hostel a descansar.



miércoles, 17 de febrero de 2016

Primer mes en Brasil II






Nos saludamos y empezamos a caminar por la playa... debo decir que estaba todo bagunçada, sucia y todos bêbados. Cerca habían puesto un estrado, pero con la bulla de la gente, poco podía escuchar. Eran cerca de la 1 de la mañana y aún no me había registrado en el hostel. Le comenté al señor y él se ofreció a acompañarme, pues yo no sabía donde quedaba. No entanto, la pareja de esposo decidió quedarse en la playa. 

Luego de una caminata algo pesada... y por pesada lo digo por la maleta que llevaba conmigo... llegamos al hostel. Para nada era lo que decía ser en booking.com... para comenzar estaba en una montaña (o al menos así lo llamé yo) porque se tenía que subir por unas escaleras hasta la recepción y otras más hasta la habitación cuyas camas eran apenas colchonetas. En fin, dejé mi maleta ahí y volví con el señor a la playa. Buscamos a la pareja de esposos, pero no los encontramos. Como yo quería ir para una 'balada' (discoteca) gay... me despedí del señor agradeciéndole por todo, no sin antes darle mi facebook para así por lo menos tener alguien aquí en contacto.

Busque la discoteca 'Le Boy' que quedaba a unos 4 km de donde estaba... caminando encontraba gente más bêbada... muchos de los cuales eran guapos, pero bien guapos. Recuerdo haber visto a un garoto con una garotinha y él estaba totalmente empalmado... se le notaba por encima del short que usaba. En fin, llegué a la discoteca 'Le Boy', pero no me animé a entrar pues costaba R$110 (cuando normalmente estaba 20) y ya eran las 4 de la mañana así que pagar tanto para estar 2 horas... como que no. Decidí volver al hostel... donde llegué pasada las 6 de la mañana pues me perdí.


Cambio de hostel y visita a una sauna gay!

Desperté ese día cerca de las 2 o 3 de la tarde, ya no recuerdo bien... tampoco recuerdo bien qué hice ese día... pero lo que sí hice fue buscarme otro hostel. Preguntando, preguntando... hallé uno que estaba en un pasaje de la playa Botafogo. "El Misti" así se llamaba... me llamó la atención porque Misti es el nombre de un volcán famoso en Perú. Entré, me atendió una argentina muy amable... el costo por noche me salía algo de R$ 45 y como yo estaría una semana, no habría problema. El lugar era más alegre, había más gente joven (en su mayoría argentinos) y el lugar era fácil de encontrar. Sin embargo, no me cambié al momento... quise buscar algún otro más barato... aunque me desvié un poquito y terminé yendo a un sauna.

El costo del sauna fue de R$40... pequeño, pero confortable. La sauna vapor era donde la gente usaba más para 'ficar' (tener sexo). Ese día hubo gente bien parecida como gente no tan bien parecida. Yo, la verdad no intenté mucho porque como me habían dicho "el brasilero se mete con cualquiera"... y eso pude comprobar al ver que nadie tenía preservativo. En esa oportunidad tuve algo 'light' (frotes) con uno que había estado siguiendo desde que llegué... pero fuera de eso, no pasó nada más.

El día siguiente, sábado, la ciudad estaba más despierta... las tiendas estaban abiertas así que aproveché en comprar un adaptador para poder conectar mi cargador con las 'tomadas' (enchufes) de ahí. Decidí cambiar de hostel, pues el día anterior al regresar, nuevamente me perdí. La argentina fue muy amable... me llevó al cuarto, me explicó donde podía dejar mis cosas y las reglas del lugar. Era un cuarto compartido mixto de 10 camas (2 camarotes de 3 camas y 2 de 2 camas). Recuerdo haber visto a un argentino que estaba más bueno... pero lastimosamente no me tocó con él. En fin, dejé mis cosas y me fui al shopping para comprar un chip para mi 'celular' (móvil).

Para poder registrarme me pedían mi CPF y yo así de "y qué carajos es eso". Como había agregado al señor que había conocido en el aeropuerto al facebook, me comuniqué con él para que me ayudase a comprar el chip. Me dijo que estaba en casa de su primo y estaría por Botafogo cerca de las 6 de la tarde... le dije que perfecto lo esperaría en el shopping... aunque en realidad me volví al sauna que había conocido la vez anterior. Ahí me hizo el habla un chico que me confundió por un colombiano... él quería 'ficar' (tener sexo) conmigo, pero yo evadía sus propuestas. Lo que hice aproveché para preguntarle cómo preguntar sobre el rol de la persona, cuando se solicita una mamada y esas cosas (es que ese tipo de cosas no te enseñan en clases de portugues).

Ese día estaba un chico bueno bueno bueno donde se le viese... delgado, 'agarrado' (que hacía pesas), varonil, etc. Todos querían con él... de hecho, iba a la sala de videos y sacaba la toalla dejando ver su miembro totalmente erecto. Yo me sentaba a su lado y hacía como que no quería la cosa... pero él mismo llevaba mi mano a su miembro. Yo no quería hacer nada a vista y paciencia de todos... pero todos estaban también en lo suyo. Al final me fui a un cuarto privado con el chico que si bien no hubo sexo duro (penetración), sí pasamos un buen momento.


Paseando con el señor Henrique, su primo y esposa!

Una vez terminado... salí casi corriendo del local, pues había quedado con Henrique a las 6 en el shopping Botafogo... pero él se demoró un poco, pues hubo mucho tráfico. Llegó en el auto de su primo quien estaba con su esposa... me presentó con ellos y fuimos a pasear. En el camino fuimos hablando de muchas cosas... como también me explicaba la situación que se encontraba el país (sus palabras Brasil es un país rico, pero lleno de corruptos... como en todos los países, pienso). 

Pasamos de Copacabana a la playa Ipanema para pasar por un túnel que da justo debajo de una favela... luego llegamos a la zona más 'chique' (rica) de Rio... un lugar que me hizo acordar mucho a cuando vivía en Nueva York, pues para movilizarse se necesitaba de auto. Fuimos para un centro comercial muy grande y muy lujoso... comimos algunas cosas y luego voltamos para la playa. En Copacabana, estacionó el carro y caminamos en dirección sur. Nos tomamos fotos con los castillos de arena que hacian los lugareños y me hicieron probar agua de coco... de un coco verde jee.


Coco brasileño

Empezó a llover por lo que tuvimos que voltar al auto... ya era pasada la medianoche cuando me dejaron en el hostel. Agradecí mucho por el paseo y me pidieron que les adicione al facebook para coordinar una próxima salida antes que yo dejase Rio de Janeiro... y así fue. Ese día Henrique se quedó en un hostel vecino al mío, pues el día siguiente me acompañaría a comprar el chip para mi 'celular'... además que él iba a retornar a Curitiba, su ciudad natal.


Continuará...


domingo, 14 de febrero de 2016

Primer mes en Brasil I






Ya va un mes y medio que me encuentro en Brasil... antes que ocurriera lo que ocurrió, había comprado un pasaje para pasar año nuevo en Rio de Janeiro... pero tras los eventos que ocurrieron, decidí quedarme los 3 meses que me darían de estadía. Sentí que necesitaba un descanso... un stop para poner en claro mis ideas. Quizás, lo único que quería era huir... pero a veces, se necesita salir de en medio de los problemas para poder resolverlos desde otro punto de vista. Lo ocurrido con Kevin fue un detonante para mí... otro "amor" que se iba y yo sin poder hacer nada. A mis 25 años esto no deberia afectarme tanto, pero como ya he contado... yo no he tenido propiamente lo que se le podría llamar una relación... al menos una 'sana'... por eso que aún estas cosas me chocan.

Admito que no fue fácil... desde Nueva York, nunca pensé que volvería a salir fuera de mi país para morar en otro (aunque fuese por un corto tiempo). Además, esta era una oportunidad ya que acababa de terminar el curso de portugués con notas satisfactorias... y qué mejor lugar que Brasil para practicar lo aprendido. Aunque no todo era tan maravilloso... pues esta vez, realmente, venía a la nada... no sabía qué haría, si lograría abrirme paso por este país desconocido... me asustaba pensar en ello, pero quería hacerlo... en cierto modo, necesitaba hacerlo.

Por eso, la mañana del mismísimo 31 de Diciembre, tomé el avión rumbo a Rio de Janeiro (haciendo una parada en São Paulo para cambiar de avión). Fue el vuelo más triste que tomé en mi vida... a mí me encanta volar, pero no me encontraba en las condiciones exactas para hacerlo. Como era un avión grande, tenía mi propia pantalla de televisión para elegir qué película o qué música escuchar... entre las elecciones, escogí el album de la película "Grease" y me puse a escuchar la canción "Sandy" del mismo.

"Sandy"
Grease




Lloré... gracias a Dios no había nadie a mi costado... nunca imaginé llorar en un avión. Recordé a Kevin... recordé a mi madre quien días previos había estado escuchando canciones de la película. No sé si reflexionar o sentir pena de mí (para variar e.e)... pero así fue. Entre sollozos me quedé dormido... cosa buena, pues así no sentí el cambio de horario (son 3 horas de diferencias entre Lima y el sudeste de Brasil).

Desperté antes de aterrizar en São Paulo. Pasé migraciones sin que me hicieran ninguna pregunta (algo bueno de tener la visa americana) y me dieron los 3 meses que quería. Salí del mismo y me dirigí al siguiente terminal, pues tenía que hacer cambio de avión para Rio de Janeiro. Mientras esperaba, busqué alguna 'tomada' (enchufe) y me di con la sorpresa que aquí eran distintas a mi país. Algo engraçadinhas también. Lo bueno que en el avión, el asiento tenía una 'tomada' normal, por lo que pude cargar mi 'celular' (móvil).

Tomada brasileira

El avión aterrizó a las 20.30 horas (8.30 de la nochel)... el aeropuerto no me pareció tan bonito como pensé... recogí mi maleta... cambié un poco de dinero a la moneda local (Reales) y salí a esperar el bus que me llevaría a Botafogo. Esperando en la fila, conocí a un señor que se encontraba conversando con una pareja de esposos que eran de Belem (otra ciudad brasileña). Me acerqué a preguntar por el bus rumbo a Botafogo ya que quería ir a Copacabana a ver los fuegos artificiales... ellos me explicaron que también estaban esperando, pero el bus estaba demorando. Quisimos tomar un taxi, pero el taxista quisó 200 reales... ellos se opusieron. Llegado las 22.30 (10.30 de la noche) llegó el bus... el costo R$14,00.

Me senté al costado del señor quien me fue explicando como era la ciudad y qué lugares no era recomendable que yo fuese. En el camino fui viendo la ciudad... estaba desolada, vacía... pero mientras ibamos llegando a nuestro destino, empezamos a ver gente. Llegamos a playa de Botafogo a las 23.20 (11.20 de la noche)... yo tenía que ir a un hostel que había reservado por internet, pero si iba, no me daría tiempo para llegar a los fuegos artificiales; por lo que decidí ir con maleta y todo a la playa de Copacabana. Además no estaba solo... el señor y la pareja de esposos iban conmigo.

En el camino ya encontrabamos a un montón de gente que caminaba en la misma dirección... muchos chicos y chicas bien parecidos se podían ver alrededor. Algunos chicos sin camiseta y, es que en verdad, hacía un calor 'de los mil demonios' (demasiado). Pasamos por los túneles que conectan la playa de Botafogo con Copacabana y la gente empezaba a gritar... llegamos justo cuando empezaban a reventar los primeros fuegos... justo para recibir éste nuevo año 2016! 



Continuará...



jueves, 28 de enero de 2016

La Vida Continua...






Diciembre del 2015 no fue un buen mes para mí... caí en depresión... una depresión que venía desde Setiembre del mismo año. Lo fui batallando, pero todo tiene un límite... y cuando se llega al mismo... cuando no hay un hueco donde pueda salir el aire... termina en explosión.

La época navideña no ayudó... no me sentía bien para celebrar nada... de hecho, la nochebuena todos (en mi familia) la pasaron en casa de mi abuela... yo... yo me quedé solo en casa durmiendo en mi cuarto. Simplemente no quería nada.

Pero no todo andaba perdido... antes que esto pasara, yo había comprado un pasaje Lima - Rio de Janeiro para estar allá por una semana ya que terminaría el curso de portugués y qué mejor manera de practicarlo que en Brasil... y así fue, sólo que decidí, que en vez de una semana, me quedaría 3 meses que es justo el tiempo de vacaciones que tengo de la facultad.


Un día después de la tormenta...
siempre sale el sol...



miércoles, 23 de diciembre de 2015

Crónica de una depresión anunciada!





Diciembre ha iniciado con una sensación de aridez... Noviembre fue un mes difícil para mí... bueno, a decir verdad, en los últimos 3 años ha sido un mes difícil para mí. "¡Carajo! Otro mensaje en whatsapp" - cómo quisiera eliminar esa aplicación de mi 'celular' (móvil), pero no puedo... mis compañeros de la facultad se tienen que comunicar conmigo por los trabajos que estamos haciendo. Respiro. "Pero ¿qué trabajo?" - me pregunto. En los últimos meses, he estado enfocado en presentar trabajos de las distintas asignaturas que he tomado... pero, una duda ronda en mi cabeza - "¿Esto es lo que yo quiero por vida?".

La clase pasada, una gorda hijueputa se puso a hablar de lo que no sabía. Quién se cree... vino a sustituir a una profesora que justo se le ocurrió ser madre este semestre... y en vez de enseñar, se pone a hablar y hablar de cosas que no vienen al tema. "¡Gorda, hija de puta!" - no puedo fingir que no me incomodo... lo siento, no soy así... soy un resentido de mierda. En fin, será mejor que termine este reportaje para el noticiero que estamos haciendo en el curso de periodismo.


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"Tengo un mensaje en el facebook... ¿de quién es?" - me fijo - "Es de Rob". Rob, este 'ciclo' (semestre) te he visto poco ya que sólo compartimos una asignatura juntos... en cambio con Stefanie te reúnes más. No puedo evitar pensar que te gusta... por lo que ella cuenta, le hablas en el chat de messenger casi seguido y he visto que hasta le pones "like" en sus estados mientras que en los míos, creo que ni los ves. En fin, veamos qué quieres.



"Claro para que te preste mi 'cel' (móvil) sí me hablas, no... hdp" - sé que no debería ponerme así... de plano entendí que es mi amigo y no pasará de eso, pero no puedo evitar sentir... ammm, ¿celos? Pff! A estas altura... "Ahh tengo que terminar estos reportajes... ¡Carajo! Me había olvidado el trabajo del curso de edición de audio... tmr!"


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No fui ese día a verme con Rob... simplemente no quería verlo... que se 'joda' (cague), no es mi culpa que no tenga 'cel'. En su lugar fui a mi clase de audio... al parecer el encargado se está encargando de todo. Bien, si apruebo será gracias a él.

Al menos los reportajes de periodismo están quedando 'bacanes' (geniales). El otro día me quede en la casa de la amiga de mi amigo... vaya casa que tenía... muy bonita. Me gustó el mármol de su cocina... cuando tener mi casa, o bueno departamento, haré que la cocina con la sala se conecte por un mármol parecido.

Todo está quedando bien, pero... por qué me preocupo tanto por este curso... ¿qué pasó con los idiomas? Bueno, estoy terminando portugués este mes... pero, ayer tuve que faltar por tener que hacer los trabajos de la facultad. A veces me olvido que la universidad es un medio y no un fin...


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He terminado mi ciclo académico... aprobé 2 de las 4 asignaturas que estaba inscrito... una de ellas a propósito porque no me cae el profesor (es un hijueputa). "¿Valió la pena tanto esfuerzo?" - me pregunto mientras me siento y tomo otro sorbo de café. El curso que llevaba con Rob lo reprobé porque justo me enfermé ese día... bueno, tampoco había estado asistiendo a las reuniones... mmm estoy 'palteado' (avergonzado) con la gente del grupo.

Necesito unas vacaciones... alejarme de todo esto... ¡Carajo! Otra vez mi 'viejo' (padre) está siendo mezquino con mi 'vieja' (madre) ¡Me 'llega'! (molesta). Y otra vez esta con su idea de buscar empresas grandes... yo no quiero trabajar en un trabajo que quizás de dinero, pero viva infeliz como él... ¡mierda! ya me parezco a él... estoy estudiando una carrera por obligación más que por placer. No, no quiero... no quiero ser como...





"Um de nós sozinho... um de nós no ninho... triste a esperar" - empiezo a cantar - "triste ser assim... sem sentido, sem porque... quero estar de novo com você". Me había olvidado de Kevin... bueno, la verdad es que no... no lo había olvidado. Ironías de la vida... yo, estúpido, pensando que podía lastimarlo y fue él quien me lastimó a mí. Pero qué iba a hacer... lo dejé ir... la vida no es una película... al contrario, es una cadena... pues mientras yo sufro por él, él sufre por alguien más y así sucesivamente. Necesito salir de aquí.


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Se acerca nuevamente la navidad y yo estoy de vuelta hecho un grinch... veo las calles decoradas, pero nada... nada llama mi atención. No quiero celebrar navidad... no quiero celebrar año nuevo... no quiero nada. Sí, todo esto se debe a Kevin, Erik, Rob... a todas esas ilusiones que nunca llegaron a ser... desde L la paso así. Hay una celebración para niños en un colegio de niños especiales, pero no quiero ir. El año pasado yo animé... ahora, ni siquiera he estado en las organizaciones previas. En verdad, no quiero nada.

Son las 5.30 de la mañana... no he dormido nada... mi padre se levanta para decirme que vaya, que la pasaré bien - "¿pasarla bien? ¿Sabe este imbécil por qué estoy así?" - me digo a mí mismo mientras pienso si ir o no ir. Le había dicho a una amiga que iría sólo para que ella no se aburra (tampoco ella quiere ir) - "Carajo, qué hago... voy o no voy" - me sigo preguntando.

"Qué mierda, voy un rato" - me levanto y me alisto en menos de cinco minutos. Son las 6.15 de la mañana y tenía que estar en el punto de encuentro a las 6.20 am. Tomo un taxi... éste vuela. No hay tráfico así que vamos rápido... llego y el bus aún no llega. ¡Qué suerte! 

Me encuentro con mi amiga (que dicho sea de paso, es lesbiana... aunque dice ser bisexual). Nos sentamos juntos en el bus y empezamos a conversar... me pregunta si estuve saliendo con alguien y le cuento lo sucedido con Erik y posteriormente con Kevin. Llegamos al colegio donde se realizaría el evento. Ha llegado un hombre bien apuesto... estará sobre sus 30... y hay otro joven que también está bueno. Lo comento con mi amiga y ella opina lo mismo.




El show empieza y la verdad que la paso bien... me pongo una cobarta de colores y un sombrero beige. Me pongo a bailar y tratar de darle alegría a estos niños que, sinceramente, no sé cómo los aguantan. En fin, la paso bien... el show termina a la hora acordada... se les entrega los regalos a los 'mocosos' (niños) con down (sí estoy siendo sarcástico) y nos disponemos a volver a nuestras casas. Puta mare, no quiero volver.

En el trayecto de regreso duermo un poco... al llegar a mi distrito voy al mercado a comprarle un poco de hígado a mi perra... el día anterior fue su cumpleaños número 14, así que quería engreirla un poco. Voy a la casa de mi abuela (pues ahí está mi perra) a dejarle la comida y luego voy a casa. Entro, veo a mis 'viejos' e internamente empiezo a renegar... haciendo que toda la emoción vivida previamente, se vaya nuevamente a la mierda.


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Son la 1 de la mañana y me encuentro en el paradero esperando algún bus que me llevé a mi casa... estoy en un distrito al sur de mi ciudad. He venido solo... a decir verdad, me he alejado de los amigos últimamente... la verdad es que no quiere ver a ninguno... quiero estar solo. Vine aquí porque quería ver el mar (hay un mirador precioso por estos lares)... el mar me relaja. Por fin viene uno... lo tomo.

Estoy cerca de mi casa cuando recibo una llamada de mi padre... ¡carajo! ¡cómo 'jode'! (molesta)... el otro día eran las 4 de la mañana, la monga de mi hermana no llegaba a casa y él bien tranquilo ahí durmiendo... en cambio como soy yo, me llama como si fuese un niñito pequeño... ¡Qué no joda y se vaya a la mierda! Arrojo el 'celular'... este cae en la pista. Me acerco a recogerlo... la pantalla esta rota. Me lleno de ira... lo vuelvo a arrojar, esta vez con más fuerza todavía... y para rematarlo, lo piso. ¡Estoy que hiervo en ira!

Llego a casa, subo a mi cuarto y me encierro en él  - "quiero gritar, quiero llorar; grr quiero, quiero..." - cojo la gillete y me hago un corte en el brazo izquierdo. Sé que prometí no volver a hacerlo, pero tenía que desfogarme de algún modo. Puta mare, no fue suficiente. Cojo mi llaves y empiezo a rayar la pared... sobre todo en aquella calcomania que dice "Welcome" que mi madre puso.

La herida en mi brazo empieza a sangrar... la calcomania está destruida... y unas lágrimas empiezan, de mis ojos, a brotar... carajo, me siento mal... no quiero sentirme así, pero me siento así... quiero morir, quiero morir... pero soy tan cobarde para matarme que... estoy seguro... el día que coja valor, lo haré sin más remedio. "¿Y qué hay con los enfermos que luchan por su vida?" - me dice la voz de mi consciencia - "¡A mí qué mierda me importa ellos en estos momentos! ¡La vida en estos momentos, para mí, es una mierda! ¡¿Qué he hecho con mi vida?! ¡Nada! ¡Absolutamente nada!". Empiezo a llorar mientras me siento una mierda. 




Me quedo dormido.