sábado, 19 de mayo de 2018

¿El final de una era?







Julio!

Luego de ese día las cosas empezaron a ir, de cierto modo, mejor... había pequeñas conversaciones al whatsapp y me animaba a preguntarle si podía ir a visitar. Un martes - luego de la infección intestinal que tuve - lo fui a buscar... él estaba de buen humor, pese a lo mal que (afirmaba) lo estaba pasando.  Fuimos a comer unos sandwich caprese y luego a un karaoke. Por alguna razón, él se ponía a suponer si en aquel entonces cuando "salíamos", yo me hubiese comportado como ahora lo hago (de forma melosa). Yo le dije que haberlo dejado fue lo mejor porque él ahora está distinto y yo también... pero él, como analítico que es, dijo que "no se sabe realmente". Pero también me contó que arregló las cosas con el muchacho que a él le interesaba.

En el karaoke intenté cantar una canción, pero desafiné horrible... no obstante, cuando canté "No pensé que era amor", me salió bastante mejor la voz. Debo admitir que de cierto yo se la cantaba a él en ese momento (la letra habla de alguien que pensó tener a la persona siempre ahí, y ahora se daba cuenta que no era así... que esa persona se iba y él no se dio cuenta de lo que tenía). Pedimos una jarra de sangría, pero él tomaba más, debido a que me han prohibido tomar alcohol por los cálculos en la vesícula que me detectaron cuando estuve mal... y aunque no es grave, debo dejar ciertas cosas como el alcohol, la comida chatarra y el cigarro. Esto último, de verdad que me cuesta.

Él ya estaba algo bebido, así que pedí un taxi y lo llevé a su casa. Yo quería dormir de nuevo con él, pero dormir con un cuerpo frío... no. Ya no emite ese calor que solía emitir. Simplemente me fui al verlo dormir. Luego de eso, me sentí mejor curiosamente... sentía que podía verlo como amigo sin dejar que mis sentimientos jueguen en contra... pero no todo fue tan bonito como parecía. La vida empezaba a golpearme ahí donde yo era más vulnerable.

Fue la noche del viernes que le seguía. Él comenta un estado mío del whatsapp y empieza una conversación que termina con la resolución que yo iría a su casa para que me acompañe a comer. Él me recibió de una manera distinta. Lo sentía. A él le pasaba algo... no estaba como apenas unos días atrás. Y aunque en un momento intenté preguntárselo, no recibí respuesta que me satisficiera. Yo me comportaba como siempre, meloso... pero cuando salimos de su casa, él explotó. Dijo que le molestaba que yo actuara así... que ya me lo había dicho varias veces y yo siempre decía "ya"(está bien), pero que yo continuaba... que era igual que él me metiera un puñete y luego pidiera perdón

No recuerdo haberlo visto tan exaltado como esa vez... me asusté... y lo peor de todo, callé. Debí decirle que no lo percibía igual... que lo sentía fastidiado y mi intención era animarlo... pero callé. Me callé. Caminamos callados (yo ya no tenía hambre). Él intentó empezar pequeñas conversaciones, pero yo casi no respondía. Entramos a un starbucks y compré un caprese y mocaccino porque si le decía que no tenía hambre, se iba a enojar de nuevo (o eso yo pensé). Él se sentó en una silla que da para una especie de barra y yo opté por irme a un sillón más cómodo... aunque sólo había uno. Se molestó... y se fue.

Lo seguí callado atrás suyo... de todas formas tenía que ir a su casa, había dejado mi mochila ahí. Debí pararlo ahí e intentar hablar, pero mi temor a cagarla hizo que la cagara más al no decir nada. No me dejó entrar a su casa. Me tiró la mochila a la calle y la cerró con rabia. En ese momento, por una extraña razón, me sentí liberado... sentí que ya había motivo para alejarme de él. Caminé a la parada de bus, pero antes de llegar recordé un evento pasado... cuando él se quedó al frente de mi casa cuando yo decidí entrar debido a que él técnicamente decía que no eramos compatibles y que quizás lo mejor era dejarlo (recién habíamos iniciado). Por eso volví. Le escribí al whatsapp explicándole lo que yo sentí en ese momento... pero evidentemente no recibí respuesta alguna. Luego de media o una hora parado ahí... tomé un taxi y me fui a mi casa donde no pude ni llorar, sólo sentirme mal por no haber actuado de la mejor forma. 

Para el día siguiente, ya había quedado en verme con mi amigo venezolano para ir a ver Avengers - infinity war. Primero, le conté lo que sucedido ayer con Julio... me dio su punto de ver. La película me distrajo hasta que llegó el momento que Thanos usa la gema del tiempo para retrocerder... y yo así de "mierda, yo quería hacer eso ayer... retroceder el tiempo"... y claro, ese final como que confunde y deprime a cualquiera. Saliendo del cine, nos ponemos a caminar por una plaza... en eso veo mis mensajes en whatsapp donde Julio me había escrito: ntp (no te preocupes). Me volvió el alma al cuerpo... pero en realidad, todo terminó ahí. Ya él no comentaba mis estados... ya él no me hablaba... hacía planes con sus amiguitos. Y yo me volví a alejar de él... con el dolor en mi corazón de que si lo volvería a ver. Y aunque no es algo que me quita el sueño... aún queda en mí, el deseo de tenerlo nuevamente conmigo (y no, no para sexo).

"No pense que era amor"
(Pedro Suárez Vertiz)





Gabo!

Las cosas con Gabriel estaban... bien. O sea, no super bien como me hubiera gustado, pero sí estábamos bien. Salimos dos veces más el mes pasado... recuerdo que yo estaba algo serio (por lo que me pasaba con Julio)... pero con él, me soltaba... le bromeaba... le tocaba así pícaramente... y él hacía lo mismo. Si bien no llegamos a mayores por la hora (era tarde y ambos vivimos lejos uno del otro)... quedamos en vernos un día para estar más íntimos. Pero...

La mañana del martes reviso mi whatsapp y no veo su foto... reviso y su estado permanente no estaba. ¿Qué pasó? No entendía qué pasó... por qué me eliminó... el día anterior le había comentado un estado y él respondió de la manera más normal... ¿y ahora esto? Le escribí saludándole inmediatamente... pero durante todo el día no obtuve respuesta alguna... hasta la noche que me contestó con un saludo. Le respondí de lo más normalmente, preguntándole si estaba en su academia donde estudia baile... no respondió.

El día siguiente, me puse a rediseñar mi habitación (debido a que había convertido un armario en unas cómodas separadas)... coloco canciones y en un momento dado, llego a la canción Libre de Nino Bravo. Si bien, esa mañana no quise despertar ni levantarme de la cama... no me sentía tan mal como creí que lo estaría. Quizás - me decía a mí mismo - con esto pueda ponerle fin a su era. Así que repetí la canción una y otra vez durante ese día y del siguiente a ese... ya que ninguno de esos días recibí alguna respuesta... y la verdad (inclusive hoy) todo esto no me ha deprimido como quizás antes lo hubiera hecho. Sí, me hubiera gustado tener ese contacto sexual con él... me hubiera gustado ser aquel que él quería... pero algo que debo aprender es que aunque esté desmotivado, debo ser disciplinado, ¿verdad?

Hoy, le escribí... me envio una nota de voz diciéndome que le disculpe porque anda full ocupado estos días y la otra semana... le respondo con una nota de voz diciéndole "está bien... pero, ¿por qué me eliminaste? Ya son varios los que me están bloqueando jaja (esto en son de broma) y quiero saber qué estoy haciendo mal... ¿hice algo que te molestara?". Como era de esperarse, no recibí respuesta alguna hasta ahora hace un poco más de una hora... que me dice que "no, que anda full y que en junio estará libre... que ahora no podía hablar porque está tomando con la gente de la universidad que les está montando una coreografía... que hablamos después y que me cuide". Yo sólo le escribí "vale".



sábado, 7 de abril de 2018

Los fantasmas de mi pasado!







Es jueves por la noche, estoy en el trabajo y quiero salir. Le escribo diciéndole que le invitaría a tomar unos milkshakes... a las dos horas, justo antes que yo salga y haga otro plan, me responde aceptando mi invitación. Bien, lo veré hoy... voy al gym para entrenar y porque él está en sus clases de baile y debo esperar que termine.

Salgo apurado, tardé más de lo que pensaba... lo encuentro con un nuevo corte de cabello y principios de barba que le queda muy bien. Está solo (la otra vez estaba con su amiga)... lo saludo y al hacerlo paso mi brazo sobre su hombro. Vamos a una cafetería ahí no más. No hay milkshake ni batidos, pero unos 'jugos' (zumos) con unos sandwich estará bien. Entonces, él comienza a hablar de su baile... le pregunto por las cosas que le han pasado... intento contarle algo mío, pero de alguna manera siempre volvemos a lo suyo. Estamos solos en el recinto... antes de retirarnos, me levanto y empiezo a darle pequeños masajes estando él aún sentado. Suspira relajado y luego me dice "en una cama sería mejor"... disimulo con una respuesta inteligente.

Salimos del local... es tarde ya, pero me dice para caminar un poco... y así lo hacemos. Empieza a hacer sus pasos de baile mientras caminamos... le cojo suavemente del cuello para que se detenga... no, en realidad sólo quería tener contacto físico con él. Seguimos caminando y en eso, le agarro los hombros dándole pequeños masajes... "en una cama es mejor", me vuelve a repetir. "Ya pues, vamos", le digo... "vamos", me responde sonriendo coquetamente. Me asusto internamente... no, no lo tenía previsto... ¿podría? ¿lo conseguiría o fallaría como las veces anteriores?... esos masajes no sería sino el comienzo para mantener relaciones sexuales, pero cuando lo intenté esa vez, no conseguí erectarme... ¿lo conseguiría esta vez? ¿se acordará él de ese incidente?... me cuestiono.

Llegamos a la avenida... ya es tarde. Disimulo todo lo anterior y lo acompaño a la parada de bus. Esperamos que llegue una línea que lo lleve a su casa... "no hay asientos", dice mientras deja pasar unos cuantos. Seguimos hablando de sus pasos de baile que está aprendiendo. Llega un bus donde puedo observar un asiento al fondo, pero como suben dos personas, él dice "no hay asientos". "Ohh, mejor di que no te quieres ir", le digo sonriendo de manera pícara. Creo que se sorprende o aturde por lo expresado, porque me dice "no es eso, es que quiero viajar sentado"... y al momento llega otro bus casi vacío... se despide amablemente, agradeciendo por la pequeña salida y sube al bus. Automáticamente sigo mi camino como si no me importara... cruzo la pista y tomo el bus con dirección a mi casa... queriendo olvidar lo ocurrido. Pero esa noche, no puedo dejar de pensar en él... en lo mucho que me gustó antes... y en lo mucho que me gustaría que vuelva a ser así.



Es viernes por la tarde y yo ya voy tarde... hoy se casa una prima y mi madre contrató a mi "amigo" Julio para que atienda a los invitados. Rayos, mi cabello está desastrozo... iré a cortarmelo, no quiero que me vea así. Hace un mes que no lo veo... que no sé nada de él. Lo extraño, pero él ya no me quiere. Rayos, voy tarde ya. Llego al lugar de la celebración y resulta que ya terminó. Bueno iré a la casa de mi tía no más (lugar donde será la reunión). Estoy cruzando la plaza mientras me filmo yo todo elegante para subirlo a un estado en whatsapp (sí, me he vuelto muy figuretti... pero hay que alimentar la vista de los fans LOL). Estoy grabándome cuando alguien se coloca a mi costado y me habla. Mierda, es él.

Está lindo como siempre... ese peinado no le queda, pero es él. Lo primero que hago es abrazarlo... no me importa si había gente alrededor... y a él, parece no importarle... ya está acostumbrado a mis acciones y reacciones. Vamos a la reunión. A solas, aprovecho en abrazarlo... en toquetearlo lol. Le digo para salir después, a lo que acepta. Me pongo a bailar con mis familiares mientras él sigue atendiendo... apenas he tomado 4 vasos de cerveza y ya me está haciendo efecto: desinhibirme. Espero que termine su turno para que vayamos a mi casa, so pretexto que me iba a cambiar de ropa para estar más cómodo.

Llegamos... no hay nadie, todos están en la reunión. Subimos a mi habitación y ni bien entramos, él se acuesta en la cama boca abajo. Me subo encima suyo como para incitarle... él hace como que no quiere la cosa, pero conozco su punto débil y mi punto fuerte. Le quito el pantalón... me quito el mío... él termina quitándose el 'polo' (camiseta) y yo hago lo propio. Intento darle un beso, pero no se deja... igual, no desisto y le robo uno que otro beso. Estando acostado uno encima del otro, empezamos a hablar... a decirle lo que me ha estado pasando con él desde hace poco tiempo... como todo eso que alguna vez sentí y pensé que no volvería a sentir, volvió. Pero que a la vez, reconocía que él no era el objeto de mi añoranza sino que extrañaba al Julio que conocí y que yo, con mis acciones y malas reacciones, alejé.

Se queda dormido... está cansado, pobrecito. Lo dejo dormir 5 minutos y lo levanto. Hemos quedado para salir, pero él se ha puesto caliente. No tenemos sexo propiamente dicho porque paramos en un momento dado... además que el sexo con él nunca fue convencional, sino tipo frotación. En fin, nos cambiamos... ya son la 1 de la mañana... pido un taxi y nos vamos a comer en un distrito no tan lejano. Ahí conversamos de nuestras vidas y lo loco que ha sido nuestra historia... desde conocernos, pues la primera vez que lo contacté fue 6 años antes (hoy, ya son 8). Luego vamos a caminar... lo abrazo, no le importa... le digo que me sorprende que ya no se avergonzara por esas muestras en la calle (cuando lo conocí, no quería ni que le pusiera mi brazo en el hombro en público).

Vamos a un mirador mientras vemos el mar... nos sentamos y seguimos hablando. Le digo que me pone celoso un amigo suyo en particular... pero él me dice que con ese amigo nunca ha pasado nada... "la gente dice lo que quiere y no precisamente la verdad", le digo; puesto que un chico que conocí, conocía a ese amigo de él quien aseguraba que había pasado 'algo' entre ellos. En ello, me recalca que tiene sueño... y le digo si quiere que durmamos juntos... a lo que responde "sería grandioso volver a dormir acompañado". Son casi las 3 de la mañana... pido un taxi y vamos a su casa. Se desnuda, me desnudo... y así dormimos, abrazados como lo hacíamos antaño. 

Nos despertamos un par de veces... en una de esas, empezamos a hacerlo; pero él no quiere venirse, así que paramos. Seguimos durmiendo y así estamos hasta las 11 de la mañana. Continuamos hablando y él cree que lo que me pasó fue que seguía mi patrón de sufrimiento al que estaba acostumbrado (querer a quien me rechazaba)... y como él ya se había alejado, por eso me pasaba eso. A las finales me cuenta lo extraño que se siente al no añorar a alguien con quien salió recientemente... no sé darle un consejo, ya que él no ve lo imposible, posible como yo... así que solamente lo abrazo. Le pregunto si volveremos a 'hacerlo' (tener sexo) nuevamente... "quién sabe", me responde. Me voy con una sensación de añoranza y melancolía... me arrepentí haberlo dejado cuando ya no lo tenía entre mis manos... Dios, qué egoísta sonó, pero es cierto... así fue... así es.


"Just give me a reason"






Son círculos sentimentales que no puedo cerrar 
y que, a veces, creo que no quiero hacerlo
y lo peor, soy consciente de ello!



jueves, 22 de marzo de 2018

Soñé en cruzar... un día el mar!





Y después de ese momento... algo cambió en mí


Durante mucho tiempo quise cambiar mi modo de ser... quise dejar de ser ese yo melancólico que vivía quejándose de su mala suerte... quería ser como aquel muchacho que (para mí) era feliz... aquel joven que el mundo me indicaba, debía imitar para ser feliz. Mis largos escritos... mis tantos intentos por cambiar fueron en vanos. Nunca pude llegar a ser como aquel muchacho que admiraba... nunca pude tener el peinado tal cual veía en la revista... mi piel nunca llegó a ser tan clara como la nieve... mi rostro no mudo en lo absoluto... no importaba cuántos videos de autoayuda veía... nada parecía ser permanente en mí... hasta que un día llegó... y algo cambió.

No, no cambié mi apariencia... mucho menos cambió mi forma de ser... lo que cambió no fue mi exterior sino mi interior... cambió mi modo de ver... el modo de verme a mí mismo... y desde ese instante... irónicamente... cambié. Ahora puedo decir que he entendido lo que tanto pregonaba: la verdadera aceptación. Dejó de importarme pequeñas cosas de personas que nada tenían que ver conmigo... para preocuparme en lo que yo pensaba realmente de mí mismo. Que aunque muchas personas me querían ver caer... incluso yo mismo no veía el piso donde caminaba... yo seguía de pie.

La ley de la asunción... nada se atrae, todo se crea... desde que mi amigo me habló de Neville Goddard y la puse en práctica una noche... pensando que yo tenía una buena autoestima... todo cambió en mí. Ahora sonrío... de verdad que sonrío. NO, no todo me va de maravilla... hay muchas cosas que me entristecen... muchas cosas que no tengo... muchas cosas que me gustaría volvieran a ser... pero no evita a que me sienta bien conmigo mismo... a que no me crea capaz de conseguirlo.

Mi vida no está perfecta... hay muchas cosas que aún me falta por alcanzar... pero me siento tan capaz de hacerlo. He logrado a crear una autoestima... no sólo alta sino sana en mí... que me pone feliz y eso lo notan. "Te veo más fresco", "tu sonrisa es otra", "te siento distinto"... son frases que me han dicho personas que me han visto después de esta transformación y yo... sin darme cuenta... sin darme cuenta... sólo concentrado en mí.

Quizás aún tendré noches largas y cosas que no caen a buen pie... pero yo confío que hay un ángel que me cuida al caer... hay un ángel que la vida linda me hace ver... y que al final, lo lograré... sé que lo haré... al fin y al cabo, yo lo soñé!


"Soñé"




viernes, 16 de junio de 2017

Cómo llegar a los 27 y no morir en el intento!






No sé... la verdad no sé. Estoy en una etapa de mi vida que estoy muy inconforme con la vida. Bueno, es que tampoco pongo de mi parte para que sea algo extraordinaria. No sé ni cómo empezar este post... pero quería escribir... necesitaba escribir... ya sea algo bueno... malo... aburrido... estúpido... pero algo. Hace tiempo que no lo hago.

Todo este tiempo que me he ausentado han pasado cosas... cosas en la universidad, con Julio, con Gabo... y con otros más. Últimamente paro en un lugar que no es muy bueno... no por el lugar en sí, sino la gente que hay ahí. Sin embargo, como siempre, trato de sacar algo bueno de cada cosa... he llegado conocer personas que me han podido ayudar a mi poca autoestima.

Algo que he aprendí hablando el otro día con un amigo fue que realmente cada uno es el responsable de su vida... pero para ello, uno debe tener una buena comunicación consigo mismo. Todo el tiempo estamos en constante conversación con nosotros mismos... y la pregunta es: ¿qué nos decimos? ¿qué nos estamos hablando? 

Para no hacerla tan larga: ¿Qué concepto tenemos de nosotros mismos? Bueno, yo nunca he tenido un buen concepto mío y quizás por eso las cosas no han salido como yo he querido... por lo mismo. Cambiar el pensamiento y más que el pensamiento, el concepto que tengo de mí mismo... es algo que he estado intentando. De una manera u otra. He estado luchando contra mi consciencia frívola que busca bajonearme.

Todo es como un sueño que uno produce día a día... las personas que aparecen... las cosas que suceden... todo está incluido en nuestro interior... en nuestra voz interior. Ok, estoy divagando... pero así estamos... divagando... creyendo que la vida tiene que darnos cuando uno debe darle a la vida. Y ese dar sale del interior... de lo que creemos que somos... si el concepto que tengo de mí es bueno... todo es bueno... pero si es malo, todo lo veré malo.

En fin... es un disparate lo que aquí escribo... pero es algo que sale de mi interior hoy... hoy que cumplo un año más de vida... en este mundo que está cada vez más en decadencia... pero hey! es mejor morir y haber disfrutado... que arrepentirse por lo no luchado. Saludos a todos!


viernes, 24 de marzo de 2017

Solo quería...






Sólo quería salir contigo y caminar por el largo del parque... tomar tu mano y, por qué no, robarte un beso. Pero tú no quisiste... me dejaste de lado. Yo estaba dispuesto a dejarlo todo por ti, pero ya veo que tú no por mí.

Me jode, me jode bastante. No sé si hago bien en decirte 'no hay problema', cuando sí lo hay. Hace hoy que no te veo... me parece que llegaremos a más y eso me jode. Me jode bastante. Pero decirte... ¿qué te puedo decir?

Lo peor es que no es la primera vez que lo haces. Sí yo sé lo que todos me han dicho... pero no sé si intento mostrar que se equivocan o simplemente prefiero optar por quedarme en el error. Soy humano y esto ya lo he pasado.

Siento, ¿sabes? También siento cuando duele. Estoy caminando en un sin sentido, con la sonrisa invertida y mis ojos frunciendo el ceño... y pretendo culparte. No sé si es verdad eso, pero es mejor que culparme. Ya no sé. Sólo sé que hoy me jode... y es que, en verdad, me duele.

Tengo personas que quieren conocerme, pero me encapricho en seguir conociéndote a ti... porque me gusta mirarte... ancío tocarte... y nuevamente tenerte. Dios, qué confusión. Dicen que luego de la tormenta sale el sol.... es verdad, pero ¿cómo saldra el sol si aún no empieza a llover?


Hace hoy que no te veo...


martes, 7 de marzo de 2017

Y dormimos juntos...






Lo abracé mientras él dormía... buscando encontrar un aroma... 
buscando sentir su esencia, pero nada... no pude percibir nada.


Salimos un par de veces a comer... la primera fue una cena cuando él salía de trabajar... la segunda, un almuerzo antes que entre. En ambas ocasiones él comió, yo sólo miré. Por una extraña razón, no quiso verme una tercera vez... luego de un 'floro barato' (mentira poco creíble), se podría decir que me dejó 'plantado'... pero aún así, yo quería volver a verlo. Quería subsanar mis errores cometidos... pues en todas las salidas, el nerviosismo me había ganado y en todo momento, me había quedado callado. Esa oportunidad se presentó sin que yo hiciera nada.

Lo encontré en Grindr esa noche... me puse nervioso, pero decidí hablarle... me envió las fotos de un hombre y dijo que la foto del perfil era de su sobrino. Él ya me había comentado de su tío que vivía por el centro, pero me parecía muy raro que él tuviera su teléfono. Le pregunté, entonces, por Gabo... "está aquí conmigo", me dijo; y acto seguido, me pasó con él. Hablamos y quedamos en vernos e ir a dormir juntos. "No tengo 'plata' (dinero)", me advirtió... "yo sí", le dije. Y nos vimos.

Empezamos a caminar rumbo al hostal que conocía... no era el mejor, pero serviría para pasar esa noche. Me compré una 'gaseosa' (refresco) y él me pidió que le comprara un 'jugo' y un 'queque', para su desayuno; así lo hice. Fuimos al lugar y pagué por la noche. Entramos a nuestra habitación y él, lo primero que hizo fue darse un baño. Yo hice lo mismo, después. Apagué las luces y nos echamos a la cama que no tenía cubrecama. No recuerdo qué dijo primero, pero sí que él tocó mi pierna y dijo "qué pierna tan delgada"... yo toqué la suya y dije "qué pierna tan gordita"... acto seguido, toqué su nalga y dije "mmm pero aquí falta llenar jaja".

"Tengo frío" - él dijo - "¿por qué no pides un cubrecama?" - a lo que contesté - "estoy cansado, pide tú" - a lo que respondió - "no tú". Me subí encima de él y le dije "bueno así no tendrás frío". Y poco a poco fui juntando mis labios con los suyos. Nuevamente fue un 'pico' (beso de labios), pero esta vez di un paso más y empecé a besarlo. Él no abría mucho su boca, apenas besaba mis labios. Le quité la camiseta que traía puesta... le di la vuelta y empece a besar su espalda... poco a poco fui bajando hasta llegar a esa parte tan deseada. Le quité el boxer y pude apreciar sus nalgas... las cuales bese mientras él empezaba a dar ciertos gemidos. Seguí besando esa parte, pero mi cuerpo empezó a fallarme.

Si bien es cierto, yo había estado bebiendo con unos amigos antes de encontrármelo... nunca me había quedado sin saliva al momento de 'sopear' a alguien. Pero quizás fueron los nervios lo que hicieron que me levantara por un poco de agua. Luego yo me acosté boca arriba sobre la cama... él empezó a besar mi cuerpo muy tímidamente hasta llegar a mi miembro... lo besó y se lo metió. No fue la gran cosa. No fue el mejor oral que me hayan dado... la verdad ni siquiera sentí tanto placer... pero sólo miraba y miraba que era él... el chico soñado.

Cuando terminó llegó el momento del acto en sí. "Tengo condones ahí", a lo que respondí "yo también tengo unos", para no quedarme atrás. Intenté penetrarlo, pero mi cuerpo empezó a fallar. Él empezó a tocarme y besarme... pero en todo momento... tenía los ojos cerrados. Mi cuerpo reaccionó y logré entrar en su ser... pero él comenzó a quejarse de dolor y paramos. Hubo otros intentos, pero él se quejaba y mi cuerpo también fallaba. Al final, simplemente decidí sacarme el preservativo y acostarme a su lado. "Me 'palteas' (avergüenzas o incomodas)" - a lo que yo pregunto - "¿te palteo (incomodo)?" -  a lo que responde - "no, me 'paltea' la situación". Se apoya en mi pecho y SAS! me deja un chupeton en el mismo. 

Se colocó nuevamente la camiseta y su boxer... yo, me puse solamente el boxer. Sacó su 'celular' (móvil) y empezó a mostrarme cosas que a él le gustaba. Yo intenté mostrarle las mías... pero dijo estar cansado y se acostó de costado, apoyándose en mi pecho. "Tengo frío", volvió a decir... jalé un poco la sábana en la que estábamos y le puse entre sus piernas, mientras lo tenía abrazado. Quería sentir algo... si quiera alguna emoción; pero nada... no sentía nada. Él dormía... no sé si plácidamente, ya que recuerdo que él me dijo que cuando dormía solía roncar, moverse, babear... pero él estaba casi quieto ahí. Hubo un momento que escuché leves ronquidos, pero se despertó y se dirigió al baño.

Le alcancé algo de papel, pues se había olvidado y luego, volvió a mi lado. Le toqué el cabello e hice que se acostara a mi costado. Lo abracé mientras él dormía... buscando encontrar un aroma... buscando sentir su esencia, pero nada... no pude percibir nada. Se me hacía raro, ya que con el 'osito' o con el mismo Julio, yo conseguía percibir su olor... pero con él... con él, no podía sentir nada. Toda la noche me la pasé en vela... con los ojos cerrados por momentos tratando de disfrutar el momento... pero en vela. Nos tocaron la puerta a eso de las 5 de la mañana... que ya se había terminado nuestro tiempo... no quise hablar... así que dejé que transcurriera una hora más.

A las 6 en punto, lo desperté... le dije que ya salgamos, pues no tenía para pagar otro turno más. Se cambió y yo hice lo mismo. Antes de salir, lo agarré y abracé - creo que él pensó que lo besaría - pero no, lo abracé y bajé mi mano a su short para meterla y tocar su nalga. Luego le di un beso, pero fue fugaz. Salimos del lugar y fuimos hasta al paradero para que tomara su transporte. "¿No tienes para que me des para mi pasaje? ... Estoy en 'cero' (sin dinero)'"- me dijo, a lo que lo miré con una cara de "no seas 'conchudo' (sinvergüenza) que yo he pagado todo" y le dije - "pero ya te compré el jugo y el queque... además, ¿cómo pensabas irte entonces?", no respondió.

Después de unos segundos, me dijo... "¿me acompañas al cajero (del banco)". No le dije nada, lo acompañé para que retirara dinero y luego para que tomara su transporte y se fuera. De camino a casa, me decía "ya lo viste desnudo... ya lo tuviste... ya lo puedes olvidar"; pero no, no era tan así. "¡No sentiste nada... ni en sus besos, ni en sus abrazos, ni en su cuerpo! ¿Qué esperas de él?", me cuestionaba... y aún me cuestiono. ¿Qué espero de él... si él, lo único que provoca en mí es inseguridad? ¿Qué espero de él... si lo único que demuestra es ser un niño más? ¿Qué espero de él? ... y no me sé contestar...



"Cuando baja la marea"
(Mentiras Perú)





lunes, 6 de febrero de 2017

Un beso en la pista de baile!






Ya habíamos hablado con anterioridad, incluso antes de conocer a Julio... quedamos un par de veces en conocernos personalmente, pero en ambas oportunidades, cancelé la salida por temor. Por inseguridad más bien... inseguridad porque lo veía demasiado alto para mí. Nuestras conversaciones se volvieron pocas... tampoco es que habláramos mucho... pero un día me eliminó. Le pregunté el por qué, ya que tan solo el día anterior habíamos hablado y él me había comunicado de cierta tristeza que tenía en el corazón. "Estoy saliendo con alguien", me dijo... "no por eso podemos dejar de hablar, o sí?", le escribí... no respondió.

Las semanas pasaron y me involucré más con Julio hasta que pasó lo que pasó. Sin embargo, en facebook siempre me aparecía él como una sugerencia. "Lo agrego o no lo agrego", me cuestionaba... hasta que hace poco decidí hacerlo. Pensé que no aceptaría mi solicitud, pero lo hizo. Le escribí, hablamos. Una de las conversaciones que tuvimos fue contándole que me sentía triste por la situación que me sucedía con mi saliente (Julio)... él no me consoló, sino que me ánimo con su conversación. Me preguntó si salía este fin de semana a bailar... le dije que no tenía planes, pero me dijo que quería salir. Quedamos entonces en vernos.

Un día antes del día, me dijo que le llame para acordar. Quedamos en que iría a recogerlo a su trabajo, luego lo acompañaría a su casa para que se alistara y después iríamos a la discoteca que yo le decía... la cual quedaba lejos de donde él vivía. Sin embargo, eso no ocurrió. Ese día no había dormido la noche anterior por diversas razones, por lo que al llegar la tarde me eché a descansar y no quise despertar. Me escribió preguntándome dónde estaba, le llame y le dije que no había podido ir, pero si aún deseaba salir, iríamos a la discoteca que él me había dicho en un principio para ir. Aceptó.

No tenía ganas de salir... por un momento pensé en llamarle para cancelar, pero quería verlo... quería conocerlo. Me alisté. Eran ya la 1 de la mañana cuando me llamó para decirme que ya estaba saliendo para el lugar. También me dijo "¿y de ahí qué haremos? ¿iremos a tu casa? ... me han dado día libre y pues, para seguirla de largo". ¿Seguirla de largo? ¿Acaso me estaba diciendo para dormir juntos? Mi temor pudo más, sólo le atiné a decir "lo que sucede es que 'la casa se respeta', no puedo volver a cualquier hora"... "ah está bien", me respondió.

Fui al lugar que me había dicho. Esa discoteca que no me gustaba, pero que iba sólo porque iba con él. Llegó a los 5 minutos después que yo... estaba vestido con un 'polo' (camiseta) negro, short tipo jean, 'zapatillas' (tenis) y esa sonrisa tan característica en sus fotos. Me encontraba en un extremo de una banca sentado, empecé a explicarle el por qué no había podido ir a recoger a su trabajo. Le ofrecí sentarse pensando que lo haría en el otro extremo... pero en su lugar, se sentó a mi costado. Decidimos entrar.

Ya en la puerta, dijo algo que no logré a escuchar bien, pero el mensaje era uno... que le pagara la entrada. Entramos y nos dirigimos al baño para que se refrescara. Una vez hecho esto, fuimos a la pista de baile. Nos fuimos a un rincón y un muchacho pasó... lo saludó y siguió su camino. "Genial, 'caserito' (acostumbrado a ir)", pensé. Nos dirigimos al segundo piso del recinto... parados en la baranda con vista al primer piso, empecé a ver a la gente alrededor. No había ido en más de un año, pero vaya que había gente guapa como para ligar y luego llevarlos a un hotel... pero no, hoy estaba con él.

Me pidió para volver al primer piso. Una vez en la pista de baile que, dicho sea de paso, estaba repleta de gente, empezamos a bailar. Sus movimientos no eran los mejores... lo hacía tímidamente... pero era lindo verlo así. Le dije que compraría una botella de cerveza para tomar y así lo hice... lastimosamente, al volver, me encontré con dos de mis amigos quienes estaban en su grupo. En aquel grupo había un 'chato' (persona de baja estatura) que mi amigo me advirtió: "cuidado con él que es puto". Le había echado ojo a mi acompañante... es más, lo sacó a bailar en mi delante... los celos empezaron a hervirme. Con una razón tonta lo saqué de la disco.

Fuimos a comprar fuera del recinto... en sí me puse a fumar... él me preguntó si le había incomodado el hecho que otro lo sacara a bailar. Le dije que no, que lo saqué porque lo veía tímido a él... me dijo que ya conocía a ese tipo, pero no le pareció prudente que se pusiera a bailar con otro si había venido conmigo. En fin, volvimos a entrar, pero no fuimos a aquel grupo... nos fuimos aparte. Eran apenas las 3 de la mañana y yo ya quería salir corriendo de ahí... me sentía inseguro ante él... hasta mis amigos me habían dicho que él estaba en 'algo' (simpático). En mi cabeza sólo un recuerdo venía a mí... Julio. Si bien es cierto, nunca salimos a bailar; pero con él sentía una seguridad. En un momento dado me pidió que le compre agua, así que salimos de nuevo afuera. Aunque ahora que lo pienso, me pregunto ¿por qué él no gastaba de su plata?

A eso de las 4 empezó el show... que no era otro sino que imitadores haciendo covers de canciones conocidas. Fuimos al segundo piso porque mis amigos empezaron a llamarme... no entendía mis señales de que no iría... es más uno quiso tomar una foto e hizo que el otro se avergonzara. Ya en el segundo piso, incluso llegué a poner mi brazo sobre su hombro por unos instantes y luego lo retiraba. Quería abrazarlo, pero no me atrevía. Él era demasiado lindo, pero de algo estaba seguro... yo no conocía su lado 'pendejo' (pícaro). Sólo recordaba el hecho que él no había dicho que no cuando lo sacaron a bailar. Cuando acabo el show ya eran alrededor de las 5 de la mañana... mis amigos se fueron y nosotros volvimos abajo a bailar.

Nos colocamos en el centro de la pista de nuevo... y el grupo de chicos de mi costado empezó a mirarme. Uno incluso se me acercó y me preguntó cómo me llamaba... yo le dije "¿por qué?", a lo que contestó "me gustaría saber de ti". "Estoy con alguien", le respondí a lo que atinó a decir "ah estás con tu pareja, lo siento". Pesé a esta interacción, mi acompañante no preguntó nada. Después, fuimos al baño nuevamente a mojarnos, hacía un calor de mil diablos. Al volver a la pista, no fuimos directamente a ella... me llevó a los laterales donde salía el aire acondicionado, so pretexto para refrescarnos. Empezó a hacerse el que estaba cansado y tras un movimiento de cabeza suyo, lo arrastré hacía mí para que descansara en mi hombro. ¡Rayos! me moría por besarlo, pero temía que pensara mal de mí.

Volvimos a la pista y nos pusimos a bailar. Como era Reggaeton intenté acercarme un poco más... poner mi mano en su cintura incluso... pero sentí que él se alejó, por ello dejé de hacer ello. En eso, un muchacho pasa por nuestro costado y se me queda mirando... la media luna que recorrió lo hizo sin apartar su mirada de mí. ¡Mierda! Cuántas veces he estado solo y nadie me miraba... y ahora que estoy acompañado, lo hacen... ¿qué cruel es el mundo? Empezó a sonar bachata y estábamos bailando... yo imitando los pasos de un chico que veía bailar a unos pasos míos. No recuerdo exactamente cómo pasó, pero terminamos abrazados los dos hasta en dos ocasiones... una, incluso, fue de esos abrazos que tú le das a una persona querida. Irónicamente, un chico que estaba frente a nosotros se quedó mirando como diciendo 'qué linda pareja'.

No hice nada indebido... me moría por besarlo, pero no me atrevía. Empezamos a avanzar hacia el centro nuevamente. Ya eran las 6 de la mañana y me dijo para ya irnos, pero justo sonaba una canción que a mí me gustaba... le dije que se esperara un poquito y seguí bailando. Fue en ese momento que colocó sus brazos alrededor de mi cuello... yo lo tomé por la cintura... él cerraba sus ojos como lo había hecho en toda la noche al bailar... tomé coraje y acerqué mi rostro hacía él... nuestras narices chocaron y luego nuestros labios. Fue un poco más de un 'pico', pero sin llegar a ser un beso apasionado. Fueron unos segundos apenas, él no dejó avanzar a más. No sé quien se separó primero, pero la cosa es que seguimos bailando apenas un rato más. Después que acabara la canción, me acerqué a él... le dí un 'pico' (beso de labios) y le dije para ya irnos. Él sólo río.

Salimos de ahí. Caminábamos en dirección a la avenida para tomar nuestro respectivo transporte, cuando divisé a un amigo egresado de la universidad a quien saludé... quizás no debí, pero me puse a hablar con este amigo, en sí porque íbamos por el mismo camino, no quería que hubiera un silencio. Pero en un momento dado, nosotros volteamos y los dejamos. Ya en el camino, me dijo que no estaba seguro si por donde estábamos yendo pasaba su bus, por lo que nos dirigimos a donde él conocía. Ya en el paradero se compra un jugo de naranja y se lo empieza a tomar. Ni siquiera me convidó, al menos eso pensé... bebió hasta la mitad y luego me lo ofreció. No hubo una charla tan fluida, yo aún estaba nervioso. Me preguntó si mi familia sabía que yo era gay... ¿qué te dicen? me preguntó - "nada", le respondí.

Le pregunté por su caso y me dijo que sí sabían, pero en su caso... le habían echado de su casa y por eso ahora vivía con una familia adoptiva. Mmm recuerdo que él me había dicho que vivía con su abuela y tío, pero bueno, no nos hemos sentado netamente a hablar. Su transporte llegó, se despidió y se subió. Yo crucé para tomar el mío. En el camino le escribí diciéndole que esperaba que llegara bien... no respondió, pese a haber estado en línea tan solo un minuto atrás. Me puse a pensar en muchas cosas mientras una canción sonaba en mi cabeza... y luego en mis oídos.


"¿A dónde va nuestro amor?"
Angélica María





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Gabo es un chico de apenas 19 años, pero pese a su corta edad, es bien responsable... trabaja y ha empezado a estudiar. Es más bajo que yo, pero no tanto como yo pensé (yo mido 1.75)... es delgado, pero más llenito de lo que parece en sus fotos. Tez clara con sus facciones que no son las de un adonis, pero tiene un no-se-qué que lo hace llamativo... quizás sea por eso que me pongo tan inseguro. En personalidad es tímido - al menos eso aparenta - pero lo contacté por Tinder, por lo que tan santo no creo que sea. Recuerdo que la vez que hablamos y quedamos para salir a bailar, me dijo que estaba 'arrecho' (caliente)... que pese al intenso calor que está haciendo estos días (estamos en verano), le gustaba dormir calientito... pero esa oportunidad le dije que yo lo respetaría, creo que por eso no me atrevía a hacer nada. Por lo general si quedo con alguien para 'tirar' (tener sexo), no tengo reparo en sobrepasar mi mano... pero con él, lo veo como un niño... aunque no me queda claro qué tan niño sea.

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Antes de llegar a casa, me quedé en la plaza fumando mientras continuaba escuchando esa canción. Quería llorar... llorar por la inseguridad... gritar... gritar por temor. Entré a la iglesia que por ahí hay para orar, pero ni eso ayudó a calmar mi ansiedad. Llegué a mi casa y me eché a dormir... sin bañarme ni siquiera, pese a haber estado sudando toda la noche. Veía mi teléfono por si respondía el mensaje que le había mandado, pero nada... no lo hacía. Me quedé dormido. Al despertar, seguía sintiendo esa inseguridad... hasta que después de unas horas respondió. Me alivió, pero no el hecho de que no siguiera una conversación. Hablando con mi amigo de ayer, por whatsapp, me decía "no te enamores", pero ¡mierda! lo hice la primera vez que vi su foto... bueno, era porque en un principio, me hacía recordar al 'oso'.

Aún ahora que escribo estas líneas... que son muchas... sigo pensando en él y escuchando esa canción. Me siento tan inseguro... no sé qué impresión haya tenido de mí... no sé cómo es la actitud de los chicos que le llaman la atención... ni tampoco si querrá tener una cita real. Aunque algo negativo que me pongo a pensar es: no me gustó el hecho que me haya hecho a mí pagar todo.




¿Quién sin darse cuenta te empuja a la puerta,
cuando, quizás, tú quieres estar aquí?